Emprende conmigo la travesía
hasta el límite de la noche
llevado por oleajes extremos.

 

Para que me enseñes
lo que sólo tú sabes,
dejaré mi lugar,
mi casa, mis cosas,
iré a tu paso sin descanso.

 

Eres hermano de los cedros,
hueles a limones de cosecha nueva.

 

El sol está en tu pecho.
¡Compártelo conmigo!

Un día,
incendié el horizonte
con un grito,
un pensamiento,
un ruego.

 

¿Es que no has visto
el abril de las cayenas,
el seto florecido
la humedad en el huerto?

 

Sembré de tréboles las calles
coroné de oro la ciudad,
abrí todas las ventanas
y los puentes.

 

Fui al mar y besé
cada grano de arena,
los bauticé de amores
y de jazmines nuevos

Te pregunté
¿el mundo alindera con Alguien?
Y me dijiste: con la Vida.

 

Te pregunté si un pueblo
que se abandona al yugo
tiene derecho a ser feliz
Y me dijiste que no.

 

Te pregunté
si había alguna razón
tan poderosa
para cometer un crimen.
Y me dijiste que nunca.

 

Te pregunté si todos
tenemos derecho a ser amados.
Y me dijiste:
tanto como tú lo eres.

 

Te pregunté
si me amabas:
"Si la eternidad no existiera
yo la inventaría,
para seguir amándote

Y Dios se conmovió
y no vio bueno
que estuvieras solo.

 

Mientras dormías
me sacó de tu pecho.
Porque salí de ti
porque Dios me hizo
de tu costado,
soy carne de tu carne
y hueso de tus huesos.

 

Y me nombraste por mi nombre
y mujer fui, nombrada por tu boca.

 

Y desde aquel entonces, el Amor
se enamoró del mundo para siempre.

.

Traigo cestos de frutas,
hileras de perlas y flores
para enlazarlas en tu cuerpo.

 

Me refugiaré en tu corazón desnudo
besaré las plantas de tus pies
los refrescará con el cristal del río.
Nada será más dulce que mi boca.

.

Yo te esperaba
en la puerta del mundo
tejiendo alfombras de praderas
para que no tuvieras frío

.

Busqué
en todos los rostros
tu mirada.

 

Esperé
en las noches
del silencio.

 

Y ahora sueño
sobre la huella
que marcaron
mis pies
y escucho
que dices palabras
para mí,
humedecidas
de mar
y de tiempo

.

Como una mínima corola
como el ala de un pájaro,
así tiemblo cuando tú me miras.

 

Yo quiero ser perfecta entre tus brazos

.

El ritmo de tu vida
teje la trama de mi vida.

 

Tiendes tus redes hacia mis caderas,
mientras la noche espera en sus delicias.
Libre y cautivo de mis brazos
tú descubres estrellas para mí.

 

¡Alma sin límites!
Dios te elige de nuevo cada día.

 

También te elijo yo.

.


Mis manos siempre
encuentran
el camino hacia ti.

 

Mis manos
fueron creadas
para el éxtasis,
y un río de dulzura
riega su aceite
por mi cuerpo,

 

Mis manos
siempre aguardan
tu presencia,
para dejarme estar
en tus dulzuras
y en tu pecho de dios.

.

Nada separa al mar de nuestros cuerpos,
sólo existen nuestras manos desnudas.

 

Las horas nos llevan en primavera
hacia los espacios resplandecientes.

.

Sea yo tu sierva
en las noches,
sea tu esclava
y dueña.

 

Yo, la reina,
ejerzo mi grandeza
mientras tú me transformas
en amante y amada.

 

Hoy no quieres más que mirar mi boca
alzas tu flanco ante mí,
te complaces en mis cabellos
y saboreas mis sienes.

 

Dueño mío
capitán de la nave hacia la cima,
ejerce tu dominio
en la habitación del rey.

.


Recoge el gozo del lago en tus labios
y ofrécelo al fuego sagrado.

 

Desata una brisa interminable
que abrace mis sentidos.

 

Conjuremos el trueno
para que no asuste a las rosas.

 

Vivamos
la vida eterna de los amantes.

 

Cuando la luz alcance mi figura
mi oscuridad se llenará de ti,
y se elevará un velero
en una interminable ola voluptuosa.

.

El sol dibuja
medallas en nuestras sábanas
mientras el alba
extiende sus jaguares
todavía entre las sombras.

 

Sólo nuestros cuerpos saben
de esta hora.

 

Mis entrañas
son el telar
de los helechos.

 

A la medida de tu amor.

.

Eres navío en movimiento
tangible como el ritmo de tu voz
y en el huerto redondo me circundas.

 

Un río de almendras
ha caído en el instante del verso
encendiendo el fogaril de lo habitado.

 

Como buen navegante de lo eterno
un resplandecer de estrellas te acompaña

.

Ya se iniciaron las justas campanadas.

 

Por el íntimo gozo de nombrarte
te nombro amado, amante,
invento nombres para ti.

 

La palabra palpita,
como una llamarada pendiente en el vacío
y rompe la soledad del universo.

.

Tus ojos incendiaron la mañana,
y el mañana.

 

Y caminamos
por sendas perdidas
sin estrujar las flores
ni las piedras.

 

Y emprendimos la ruta
a la cima del mundo.

 

Marchamos unidos
hacia el corazón de la tierra.

 

Allí
te entregué todos mis secretos.

 

Y allí,
cumpliste todas tus promesas.

 

Y fuimos uno los dos
en el amor.

 

Y fuimos uno los dos
en la hermosura.

.

Eres el despertar del leopardo
eres el sonido del hacha en su vuelo
el celaje de un avión sobre el océano.

 

Eres la empuñadura de la espada
la dureza de la pértiga
el canto del ruiseñor.

 

Al nombrarte, se esparcen
los aromas de las uvas
y la sal del mar.

 

Eres hermano de los ríos
que viajan siempre, y de las noches
que aguardan sus mañanas.

.

Huésped del amanecer:
En tus manos
de acero flexible
se despliega la vida

 

Con tenaz insistencia
tus manos soportan
la fatiga de la sangre y los huesos,
conocen mi tersura
y los abrazos imperceptibles
de las formas.

 

Manos
que llegaron al mundo
para construir la esperanza.

.

Cómo no amarte, si naciste
con el peso del mundo a tus espaldas,
para lograr lo imposible.

 

Cómo no amar tu silueta de pino
para mirar en ella el infinito,
y tus ojos de luz en primavera.

 

Y por ti, Dios
aceleró sus pasos
en el trabajo de sortear los laberintos....

.

silences

OBRA  MARIA  AMARAL

.

....

Echamos a andar
y nos perdemos juntos
en las calles, los parques
y las playas,
para encontrarnos
cada vez más unidos,
más uno en el otro.

Y vamos bautizando
los lugares
con palabras nuevas.
Desde que nos amamos
todo nos pertenece.

 

Las calles y los parques,
las playas y la Vida

.

Inventaremos los viajes
con la punta de un lápiz
en el atlas.

 

Jugaremos a descifrar los enigmas
como la transparencia de los ríos
que no confunden sus riberas.

 

Compartiremos

la visibilidad
del pensamiento.

.

Viajaremos
en caballos de viento desplegados
como amantes del sueño y la grandeza.

 

Viajaremos en la aurora,
viajaremos en las noches,
no habrá muros, ni límites, ni sombras.

.

Tus palabras
se van quedando prendidas
en mi alma.

 

Hoy escribes
la belleza de mañana
con el líquido gramatical
sobre la arena.

 

Ejerce tu ardiente claridad
y me revelas las cosas de tu ser.

.

Vivir en ti
es viajar
de idea en idea,
de sueño en sueño,
de prodigio en prodigio.


La palabra era el sueño
el amor era el sueño.

 

Y en la palabra
y en el amor
la Eternidad comienza.

 

Tu eternidad comienza
en las alas de un sueño.

.

¿Cuántos somos
tú y yo?

 

¿Nosotros somos dos?

 

Nunca dos,
nosotros somos uno,

uno solo
y el Infinito.

.

Cuando yo no estoy contigo
deseo que seas feliz,
aunque no tanto.

 

Diría más:
mucho menos feliz,
casi infeliz.

 

Mejor aún:
¡absolutamente infeliz!

 

Cuando yo no estoy contigo.

.

Cuando toda la gente
te ofrezca su amor
ese amor será
mínimo junto al mío.

 

El mío

es
de la medida
de la creación

.

Cada lugar del universo
si estamos juntos,
es el Paraíso en el universo.

Entre los bienes
que te he dado,
infinitos,
y los bienes
que tú me has dado
aún más infinitos,
se agranda
y se agranda
y se agranda
la infinitud del Bien.
.

Siempre vuelves
acompañando al tiempo
en su venir.

 

Igual a un barco
me subo por el mar,
y empiezo a halar tu puerto.

.

Contigo
todo el tiempo
es presente.

 

Y el espacio
es aquí.

¡No te duermas!
cuando duermes
el mundo se queda
en penumbras.
.
Está lloviendo.
Y no puedo resistir
ni un segundo más
sin que sepas
que está lloviendo.

 

Cuando me dijiste
que algunos sueños
se te habían perdido,

salimos juntos a buscarlos.

Y los encontramos.

.

Maria_Amaral5

OBRA MARIA  AMARAL

.

...Quiero ir al cielo.
Estoy segura.
Quiero ir.
Ahora sé cómo es:
tú me lo enseñaste.

Quiero vivir siempre contigo,
hasta convertirme
para ti,
en una rosa más roja
más roja que el rojo.
.

Cuando Dios dice amor,
Dios dice rosa.

 

Y cuando Dios no dice nada,
Dios dice amor.

 

Por eso hay tantas rosas.

.

Dios mío,
para quererlo más
yo no quiero tener
un corazón pequeño.

 

Dame un trozo del tuyo.

 

¡Es demasiado grande para ti!

.

Para hablarte
tomaré prestado
el lenguaje de Dios.


Ven, amor,
reza conmigo:

 

Padre Nuestro
que estás en nosotros,
Bendito seas.

 

Nosotros
somos tu reino.

 

Este es tu nombre,
esta es tu tierra,
este es tu pan.

 

Tú te amas a ti mismo
en nuestra sangre.

 

Nosotros
somos tu reino
¡Bendito seas!

.

Cuando termine este universo un día
y Dios, que no se cansa de crear,
invente un universo, invente un universo nuevo,

 

nosotros,
los que vencimos al dolor
y al olvido
habitaremos en su casa
y desde allí
presenciaremos juntos
lo posible.

.

Porque nos hemos amado tanto
porque nos amamos tanto
porque nos amaremos tanto,
en nuestro último amanecer,
Señor, Tú nos dirás también:

 

"Hoy estarán conmigo en el Paraíso".

.

No te vayas sin mí,
ni siquiera hacia la muerte.


Cuando tú no estás
nunca amanece.

 

Eres lo matinal, lo meridiano.
Déjame estar en tus raíces,
nadie podrá arrancarme de ti.

.

Cuando estás ausente,
yo también estoy ausente.

 

Ya no querré moverme
ni respirar
y podría morir.

 

Auséntate mañana,
es posible que así
me muera un día más tarde.

 

Déjame vivir un día más.

.

Y cuando la muerte me haya convencido
con sus argumentos más vehementes
te pondrás triste como un árbol de invierno.

 

El día de mi muerte
has de morirte tú también.
¿De qué te valdrá vivir sin mí?

 

La alegría se habrá ido para siempre
el cielo se pondrá pálido de tanta lluvia
y el sol no se encontrará más.

 

El mar se habrá extraviado
a los pájaros nadie sabrá dónde los han puesto
y las flores se guardarán en sus capullos.

 

Para que la tierra no entristezca
de tanto tú sufrir,
has de morirte tú también.

 

Y si no te mueres, entonces
te morirás de no morirte.

.

Y si tú mueres primero
pondré banderas
con tu nombre en cada estrella.

 

Déjame pasear tu nombre
por las plazas,
déjame que lo enlace entre los árboles.

 

Lo llevaré a los mares y a los montes
para impregnar de tu alma
el corazón del mundo.

 

Si tú mueres primero, ¡habita en mí!

 

Yo quiero navegar tu muerte por mi sangre.

 

Mi amor es suficiente para llenar la eternidad.

.

CARMEN  CRISTINA  WOLF