Hemos tenido tantas cosas

que decir, y no se dijeron!

 

Prodigiosas palabras jóvenes

para herir los oídos viejos.

Maravillosas melodías,

cantos inéditos.

Hemos cantado todos juntos

y hemos llorado en el silencio.

Aprendimos muy dura ciencia

a costa de los propios sueños.

 

¡Hemos tenido tantas cosas

que decir, y no se dijeron!

¡Hemos salvado tan alegres

los sombríos presentimientos!

Hemos amado cada tallo,

cada frío harapo de invierno,

cada gota de madrugada

con tan loca avidez, sabiendo

que éramos carne de una fábula

que alguien vivía en el misterio!

Tan hermosas canciones! Ráfagas

tan ardientes que nos hirieron.

 

 

Música de astros interiores

que nacían en nuestro reino.

Flautas tañidas, en la tarde,

por las manos vagas del sueño.

¡Y tantas limpias hermosuras

como cayeron!

Y girar sin fin en el alba

con la oscura palabra dentro,

con el cantar a flor de vida

ignorando el remoto término.

 

¡Hemos tenido tantas cosas

que decir, y no se dijeron!

Y miramos cómo en el aire

vuela la música sin dueño,

sin que podamos apresaría

con nuestros torpes instrumentos.

 

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JOSE HIERRO

 

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frede & vous,

Photographie Frede & Vous