jeudi 10 septembre 2009
POEMA XVIII
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.
Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.
O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.
Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.
Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.
Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.
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PABLO NERUDA
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samedi 30 août 2008
ODA A LA GUITARRA
Delgada
línea pura
de corazón sonoro.
Eres la claridad cortada al vuelo:
cantando sobrevives,
todo se irá menos tu forma.
No sé si el llanto ronco
que de ti se desploma,
tus toques de tambor, tu
enjambre de alas,
será de ti lo mío,
o si eres
en silencio
más decididamente arrobadora,
sistema de paloma
o de cadera,
molde que de su espuma
resucita
y aparece, turgente, reclinada
y resurrecta rosa.
Debajo de una higuera,
cerca del ronco y raudo Bio-Bio,
guitarra,
saliste de tu nido como un ave
y a unas manos
morenas
entregaste
las citas enterradas,
los sollozos oscuros,
la cadena sin fin de los adioses.
De ti salía el canto,
el matrimonio
que el hombre
consumó con su guitarra,
los olvidados besos,
la inolvidable ingrata,
y así se tranasformó
la noche entera
en estrellada caja
de guitarra,
temblando el firmamento
con su copa sonora
y el río
sus infinitas cuerdas
afinaba
arrastrando hacia el mar
una marea pura
de aromas y lamentos.
¡Oh! soledad sabrosa
con noche venidera,
soledad como el pan terrestre,
soledad con un río de guitarras.
El mundo se recoge
en una sola gota
de miel, en una estrella,
todo es azul entre las hojas,
toda la altura temblorosa
canta.
.
PABLO NERUDA
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Peinture Guy Leroy
jeudi 28 août 2008
ODA AL HILO
Este es el hilo
de la poesía.
Los hechos como ovejas
van cargados
de lana
negra
o blanca.
Llámalos y vendrán
prodigiosos rebaños,
héroes y minerales,
la rosa del amor,
la voz del fuego,
todo vendrá a tu lado.
Tienes a tu merced
una montaña,
si te pones
a cruzarla a caballo
te crecerá la barba,
dormirás en el suelo,
tendrás hambre
y en la montaña todo
será sombra.
No lo puedes hacer,
tienes que hilarla,
levanta un hilo,
súbelo:
interminable y puro
de tantos sitios sale,
de la nieve,
del hombre,
es duro porque todos
los metales lo hicieron,
es frágil porque el humo
lo dibujó temblando,
así es el hilo
de la poesía.
No tienes
que enredarlo de nuevo,
volverlo a confundir
con el tiempo y la tierra.
Al contrario,
es tu cuerda,
colócalo en tu cítara
y hablará con la boca
de los montes sonoros,
trénzalo
y será enredadera
de navío,
desarróllalo,
cárgalo de mensajes,
electrízalo,
entrégalo
al viento, a la intemperie,
que de nuevo, ordenado,
.en una larga línea
envuelva al mundo,
o bien, enhébralo,
fino, fino,
sin descuidar el manto
de las hadas.
Necesitamos mantas
para todo el invierno.
Ahí vienen
los campesinos,
traen
para el poeta
una gallina, sólo
una pobre gallina.
Qué vas a darles tú,
qué vas a darles?
Ahora,
ahora,
el hilo,
el hilo
que se irá haciendo ropa
para los que no tienen
sino harapos,
redes
para los pescadores,
camisas
de color
escarlata
para los fogoneros
y una bandera
para todos.
Entre los hombres,
entre sus dolores
pesados como piedras,
entre sus victorias
aladas como abejas,
allí está el hilo
en medio
de lo que está pasando
y lo que viene,
abajo
entre carbones,
arriba
en la miseria,
con los hombres,
contigo,
con tu pueblo,
el hilo,
el hilo
de la poesía.
No se trata
de consideraciones:
son órdenes,
te ordeno,
con la cítara al brazo,
acompáñame.
Hay muchos
oídos esperando,
hay
un terrible
corazón enterrado,
es nuestra
familia, nuestro pueblo.
Al hilo!
Al hilo!
A sacarlo
de la montaña oscura!
A transmitir relámpagos!
A escribir la bandera!
Así es el hilo
de la poesía,
simple, sagrado, eléctrico,
fragante y necesario
y no termina en nuestras pobres manos:
lo revive la luz de cada día.
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PABLO NERUDA
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mercredi 23 avril 2008
POBRES MUCHACHOS
Cómo cuestas en esie planeta
amarnos con tranquilidad:
todo el mundo mira las sábanas,
todos molestan a tu amor.
Y se cuentan cosas terribles
de un hombre y de una mujer
que después de muchos trajines
y muchas consideraciones
hacen algo insustituible,
se acuestan en una sola cama.
Yo me pregunto si las ranas
se vigilan y se estornudan,
si se susurran en las charcas
contra las ranas ilegales,
contra el placer de los batracios.
Yo me pregunto si los pájaros
tienen pájaros enemigos
y si el toro escucha a los bueyes
antes de verse con la vaca.
Ya los caminos tienen ojos,
los parques tienen policia,
son sigilosos los hoteles,
las ventanas anotan nombres,
se embarcan tropas y cañones
decididos contra el amor,
trabajan incesantemente
las gargantas y las orejas,
y un muchacho con su muchacha
se obligaron a florecer
volando en una bicicleta.
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PABLO NERUDA
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jeudi 3 avril 2008
PELLEAS Y MELISANDA ( FINAL )
Fueron creadas por mí estas palabras
con sangre mía, con dolores míos,
fueron creadas!
Yo lo comprendo, amigos, yo lo comprendo todo.
Se mezclaron voces ajenas a las mías,
yo lo comprendo, amigos!
Como si yo quisiera volar y amí llegaran
en ayuda las alas de las aves,
todas las alas,
así vinieron estas palabras extranjeras
a desatar la oscura ebriedad de mi alma
Es el alba, y parece
que no se apretaran las angustias
en tan terribles nudos en torno a la garganta.
Y sin embargo,
fueron creadas,
con sangre mía, con dolores míos,
fueron creadas por mí estas palabras!
Palabras para la alegría
cuando era mi corazón
una corola de llamas;
palabras del dolor que clva,
de los instintos que remuerden,
de los impulsos que amenazan,
de los infinitos deseos,
de las inquietudes amargas,
palabras del amor, que en mi vida florece
como una tierra roja llena de umbelas blancas.
No cabían en mí. Nunca cupieron.
De niño mi dolor fué grito
y mi alegría fué silencio.
Después los ojos
olvidaron las lágrimas
barridas por el viento del corazón de todos.
Ahora, decidme, amigos,
dónde esconder aquella aguda
furia de los sollozos.
Decidme, amigos, dónde
esconder el silencio, para que nunca nadie,
lo sintiera con los oídos o con los ojos.
Vinieron las palabras, y mi corazón,
incontenible como un amanecer,
se rompió en las palabras y se apegó a su vuelo,
y en sus fugas heroicas lo llevan y lo arrastran,
abandonado y loco, y olvidado bajo ellas
como un pájaro muerto, debajo de sus alas.
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PABLO NERUDA
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mardi 26 février 2008
LAMENTACION LENTA
En la noche del corazon
la gota de tu nombre lento
en silencio circula y cae
y rompe y desarrolla su agua.
Algo quiere su leve daño
y su estima infinita y corta,
como el paso de un ser perdido
de pronto oido.
De pronto, de pronto escuchado
y repartido en el corazon
con triste insistencia y aumento
como un sueño frio de otoño.
La espesa rueda de la tierra
su llanta humeda de olvido
hace rodar, cortando el tiempo
en mitades inaccesibles.
Sus copas duras cubren tu alma
derramada en la tierra fria
con sus pobres chispas azules
volando en la voz de la lluvia.
.
PABLO NERUDA
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mercredi 20 février 2008
POEMA 12
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
.
PABLO NERUDA
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jeudi 24 janvier 2008
SIEMPRE
Siempre
Antes de mí
no tengo celos.
Ven con un hombre
a la espalda,
ven con cien hombres en tu cabellera,
ven con mil hombres entre tu pecho y tus pies,
ven como un río
lleno de ahogados
que encuentra el mar furioso,
la espuma eterna, el tiempo!
Tráelos todos
adonde yo te espero:
siempre estaremos solos,
siempre estaremos tú y yo
solos sobre la tierra,
para comenzar la vida!
Pablo Neruda |
SONETO C
En medio de la tierra apartaré
las esmeraldas para divisarte
y tú estarás copiando las espigas
con una pluma de agua mensajera.
Qué mundo! Qué profundo perejil!
Qué nave navegando en la dulzura!
Y tú tal vez y yo tal vez topacio!
Ya no habrá división en las campanas.
Ya no habrá sino todo el aire libre,
las manzanas llevadas por el viento,
el suculento libro en la enramada,
y allí donde respiran los claveles
fundaremos un traje que resista
la eternidad de un beso victorioso.
| Pablo Neruda, 1959 |
mercredi 23 janvier 2008
CONFIESO QUE HE VIVIDO...EXTRAIT
ALTURAS DE MACCHU PICCHU
XII
Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Hablad por mis palabras y mi sangre.
.
PABLO NERUDA
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