dimanche 5 avril 2009
SOBRE LOS ANGELES
También antes,
mucho antes de la rebelíon de las sombras,
de que al mundo cayeran plumas incendiadas
y un pájaro pudiera ser muerto por un lirio.
Antes, antes que tú me preguntaras
el numero y el sitio de mi cuerpo.
Mucho antes del cuerpo.
En la época del alma.
Cuando tú abriste en la frende sin corona, del cielo,
la primera dinastía del sueño.
Cuando tú, al mirarme en la nada,
Inventaste la primera palabra.
Entonces, nuestro encuentro
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RAFAEL ALBERTI
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dimanche 30 novembre 2008
A LA PINTURA...Extrait
A ti, lino en el campo. A ti, extendida
superficie, a los ojos, en espera.
A ti, imaginación, helor u hoguera,
diseño fiel o llama desceñida.
A ti, línea impensada o concebida.
A ti, pincel heroico, roca o cera,
obediente al estilo o la manera,
dócil a la medida o desmedida.
A ti, forma; color, sonoro empeño
porque la vida ya volumen hable,
sombra entre luz, luz entre sol, oscura.
A ti, fingida realidad del sueño.
A ti, materia plástica palpable.
A ti, mano, pintor de la Pintura.
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RAFAEL ALBERTI
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PABLO PICASSO
.mercredi 27 août 2008
TERCER RECUERDO
... detrás del abanico
de plumas de oro...
G.A. Bécquer
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Aún los valses del cielo no habían desposado al jazmín y la nieve,
ni los aires pensado en la posible música de tus cabellos,
ni decretado el rey que la violeta se enterrara en un libro.
No.
Era la era en que la golondrina viajaba
sin nuestras iniciales en el pico.
En que las campanillas y las enredaderas
morían sin balcones que escalar y estrellas.
La era
en que al hombro de un ave no había flor que apoyara la cabeza.
Entonces, detrás de tu abanico, nuestra luna primera.
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RAFAEL ALBERTI
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samedi 22 septembre 2007
RETORNOS DEL AMOR EN MEDIO DEL MAR
Retornos del amor en medio del mar
Esplendor mío, amor,
inicial de mi vida,
quiero decirte, toda tú belleza,
aquí, en medio del mar, cuando voy en tu busca,
cuando tan solo puedo compararte
con la hermosura tibia de las olas.
Es tu cabeza un manantial de oro,
una lluvia de espuma dorada que me enciende
y me lleva a navegar al fondo de la noche.
Es tu frente la aurora con dos arcos
por las que pasan dulces esos soles,
con que sueñan al alba los navíos.
¿Qué decir de tu boca y tus orejas,
de tu cuello y tu hombros si el mar esconde conchas,
corales y jardines sumergidos, que quisieran al soplo
de las olas del sur ser como ellos?
Son tus costados como dos bahías en reposo, donde al
son de tus brazos sólo cantan, el silencio de amor que las rodea.
Triste es hablar, cuando se está distante,
de los golfos de sombra, de las islas
que llaman al marino que los siente
pasar, sin verlos, fuera de su vista.
Amor mío, tus piernas son dos playas,
dos medanos tejidos que se eleven con un rumor de juncos si no duermen
dame tus pies pequeños para andarte,
voy por el mar, voy sobre tí, mi vida,
para sentir todas tus riberas,
tú belleza, más bella que las olas
aquellas que en momentos se me parecen a tus
bellos ojos verdes…
RAFAEL ALBERTI
MARC CHAGALL
jeudi 21 juin 2007
SUENO DEL MARINERO
Sueño del marinero
Yo, marinero, en la ribera mía,
posada sobre un cano y dulce río
que da su brazo a un mar de Andalucía,
sueño ser almirante de navío,
para partir el lomo de los mares
al sol ardiente y a la luna fría.
¡Oh los yelos del sur! ¡Oh las polares
islas del norte! ¡Blanca primavera,
desnuda y yerta sobre los glaciares,
cuerpo de roca y alma de vidriera!
¡Oh estío tropical, rojo, abrasado,
bajo el plumero azul de la palmera!
Mi sueño, por el mar condecorado,
va sobre su bajel, firme, seguro,
de una verde sirena enamorado,
concha del agua allá en su seno oscuro.
¡Arrójame a las ondas, marinero:
-Sirenita del mar, yo te conjuro!
Sal de tu gruta, que adorarte quiero,
sal de tu gruta, virgen sembradora,
a sembrarme en el pecho tu lucero.
Ya está flotando el cuerpo de la aurora
en la bandeja azul del océano
y la cara del cielo se colora
de carmín. deja el vidrio de tu mano
disuelto en la alba urna de mi frente,
alga de nácar, cantadora en vano
bajo el vergel azul de la corriente.
¡Gélidos desposorios submarinos,
con el ángel barquero del relente
y la luna del agua por padrinos!
El mar, la tierra, el aire, mi sirena,
surcaré atado a las cabellos finos
y verdes de tu álgida melena.
Mis gallardetes blancos enarbola,
¡Oh marinero!, ante la aurora llena
¡y ruede por el mar tu caracola!
RAFAEL ALBERTI
lundi 18 juin 2007
GALOPE
GALOPE Las tierras, las tierras, las tierras de España, ¡A galopar, A corazón suenan, resuenan, resuenan ¡A galopar, Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie; ¡A galopar, RAFAEL ALBERTI |
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